jueves, julio 08, 2010

¿De qué pan estás comiendo tú? por Fernando Lepiman


Juan 6:35 “Jesús les DIJO: El Yo soy el pan de vida; El Que Viene a mi, Nunca tendrá Hambre; Y El Que En Mí cree, no tendrá sed Jamás”

El libro de Éxodo en su capitulo 16 (ver aquí) hace un relato de un gran milagro en el pueblo de Israel, nada mas ni nada menos que hacer caer mana (pan) del cielo, pero hay un detalle bastante importante y esto es que las porciones de ese pan eran limitadas y otro detalle también importante es que ese pan Dios lo envió producto de las murmuraciones del pueblo y manifestada por su queja de forma constante, toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón en el desierto diciendo: Ojalá hubiéramos muerto por mano de Jehová en la tierra de Egipto, señalando el pasado decían: cuando nos sentábamos a las ollas de carne, cuando comíamos pan hasta saciarnos; pues nos sacaste a este desierto para matar de hambre a toda esta multitud. Pero Jehová dijo a Moisés: He aquí yo os haré llover pan del cielo; y el pueblo saldrá, y recogerá diariamente la porción de un día, para que yo lo pruebe si anda en mi ley, o no.

Ahora en el nuevo pacto con Jesús el nos dice “Yo soy el pan de vida” este pan precioso que el da es a pesar de nuestra condición pecaminosa y ha pesar de nuestra queja y murmuración en el desierto del pecado. El en su amor de esta forma el nos dice lo siguiente: “yo soy el pan de vida y no soy es ese pan de porción diaria sino que soy pan de perseverancia que descendió del cielo y el que come de este pan, vivirá eternamente”.

No es el pan que se pone añejo al día siguiente al contrario es aquel pan vivo y eficaz. Tampoco es aquel pan diario que se come y nunca satisface el apetito por que muchos el día de hoy son de aquellos que se están alimentando mas de ese pan pero Jesús dijo: De cierto, de cierto digo que me buscas, no porque viste las señales, sino porque comiste el pan y te saciaste. (Mateo 6:26-27) y después nos dice a nosotros Trabajar, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre dará; porque a éste señaló Dios el Padre. Este es el pan verdadero que es Jesucristo.

Recordemos siempre trabajar por el pan de vida eterna que es Jesucristo el es suficiente para saciar tu hambre y apagar tu sed y como cristianos no seamos como aquellos que a pesar de ver las maravillas de Dios solo le buscan por que el sacia su pan diario y sus necesidades.

¡Comamos del pan de vida eterna JESUS ¡ ¿De cual pan estas comiendo tu? ¿Mana limitado del desierto o del pan diario para saciar tu apetito? o ¿disfrutando del pan que es Jesucristo de forma real y verdadera?

Extraído del blog www.evangelismourbanoblog.blogspot.com

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