lunes, marzo 01, 2010

CHILE: ES TIEMPO DE HUMILLARSE



ISAÍAS 40:15-17.
15. He aquí que las naciones le son como la gota de agua que cae del cubo, y como menudo polvo en las balanzas le son estimadas; he aquí que hace desaparecer las islas como polvo. 16. Ni el Líbano bastará para el fuego, ni todos sus animales para el sacrificio. 17. Como nada son todas las naciones delante de él; y en su comparación serán estimadas en menos que nada, y que lo que no es.

En circunstancias como las que afectaron a la Zona Centro y Sur de Chile, en la madrugada del día Sábado 27 de Febrero de 2010, que los chilenos difícilmente olvidaremos, aun los que no fuimos directamente afectados, siempre oiremos voces como ésta: "¿Por qué Dios permite tales cosas?", "¿Y dónde estaba Dios?", "Definitivamente Dios no existe". Otros intentan fijar su esperanza en la fuerza de voluntad, ganas de levantarse, solidaridad, etc.
Pero espero que muchos se levanten a través de la nación diciendo:
CHILE: es hora que te des cuenta que fuera de Dios no hay quien salve. Bienaventurada la nación cuyo Dios es Jehová (Salmos 33:12). Es hora de humillarse a las plantas de Dios, es hora que la Iglesia de Cristo en Chile, clamemos a Dios, nos arrepintamos, y confesemos nuestros pecados y los de nuestro país, es hora de llorar y gemir delante de Dios. Estamos ante un Dios vivo, Grande y Terrible. Basta de dar "chipe libre" a los pecadores diciendo que Dios es sólo amor. Decid también pueblo de Dios, que Dios castiga, que es severo, que corta a los que no dan fruto. ¿Cuántos habrán sido cortados el día Sábado? ¿Cuántos habrán pisado alguna vez una iglesia, o habrán tenido la idea de que eran salvos?. Agradezco a Dios por los que durmieron en El Señor en medio de ese terremoto y tsunami, por aquellos a quienes Dios les concedió arrepentirse y creer en el Evangelio.
Gracias Oh Señor por tu misericordia, porque has dejado un pueblo para que se humille delante de ti y se arrepienta.
Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Lamentaciones 3:22
No es tiempo de decir "VAMOS A SOBREPONERNOS PORQUE SOMOS CAPACES", sino que "VAMOS A HUMILLARNOS PORQUE SOMOS DÉBILES"

Por Fernando García Olmedo