jueves, febrero 25, 2010

¿Jesús como Salvador? ¡¡No lo puedo creer!!!


Juan 3: 3 Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. 4 Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? 5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. 6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu,[a] espíritu es. 7 No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo.
El primer punto del Calvinismo o Las Doctrinas de la Gracia es la Depravación Total, o "Inhabilidad absoluta". Esta expone lo siguiente en cuanto al hombre: Debido a la caída, el pecador es incapaz de creer en el evangelio y ser salvo, ya que está muerto, ciego y sordo a las cosas de Dios; su corazón es engañoso y perverso en gran manera. Su voluntad no es libre, sino que está esclavizada a su naturaleza pecaminosa; por tanto, no quiere -y de hecho, no puede- escoger el bien y rechazar el mal en lo que a las cosas espirituales respecta. La mera ayuda del Espíritu, por consiguiente, no es suficiente para traer al pecador a Cristo, sino que es absolutamente necesaria la regeneración en virtud de la cual el Espíritu imparte vida y una nueva naturaleza al pecador (Juan 6:44). La fe no es algo con lo cual el hombre contribuye a la salvación sino que es en sí una parte del don de la salvación -es el don de Dios al pecador, no el don del pecador a Dios.
Antes de seguir, es necesario distinguir entre estas tres partes de la obra salvadora de Dios en el hombre: Justificación se refiere a un cambio en nuestra relación con Dios, pasamos de ser culpables de juicio ante Dios, pecadores condenados al infierno, aborrecedores de Dios y rebeldes, a ser inocentes ante Dios por su gracia en Cristo. La Regeneración, es un cambio de naturaleza moral, es un cambio de relación en cuanto con el pecado, consiste en morir a nuestra naturaleza humana y nacer de nuevo, habiendo Dios implantado en nosotros su naturaleza divina, la que nos orientará hacia lo celestial, dejando lo terrenal.
Eze 36:26 Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. 27 Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra.

De acuerdo al pasaje de Ezequiel 36, vemos que el ser humano está muerto, seco, de modo que es absolutamente incapaz de creer en Dios, si Dios no lo revive para que crea. Estemos de acuerdo en que la fe es absolutamente necesaria para la salvación, sin embargo, si hemos dicho que el hombre está muerto y es incapaz de creer en Dios, tendremos la verdad que es necesario entonces que Dios lo haga creer, es decir que Dios ponga la fe en el corazón del hombre. Ya que por la fe en Cristo somos salvos, podemos ver a la fe como la primera gran piedra que Dios pone en su obra, que es la Salvación. Sin embargo, la fe en Cristo estará presente siempre en la vida del verdadero creyente, de lo contrario, sería como pensar que en cualquier momento podemos quitar el fundamento o cimiento de un edificio, porque como ya se puso una vez, ya no es necesario… esa idea es del todo absurda. Por eso, la fe en Cristo siempre estará en el corazón del genuino creyente, quien ha sido salvo porque Dios le ha salvado al poner la fe en su corazón.
Tito 3:5: nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la REGENERACIÓN y por la renovación en el Espíritu Santo,
Juan 3:3, dice que el que no nace de nuevo, no puede ver el Reino de Dios. La palabra ver, aquí es el vocablo gr. eido; ver (literalmente o en sentido figurado); implícitamente (en el perfecto sólo) para saber(conocer): - ser consciente, contemple, consideran, sabían(conocían) la mirada (sobre), perciben, ven, estar seguro, contar, entender. ¿Hagamos un cambio de palabras en el versículo haciendo otras posibles traducciones? “… el que no naciere de nuevo no puede SER CONSCIENTE del Reino de Dios”, otra: “el que no naciere de nuevo no puede PERCIBIR el Reino de Dios” y una más: “el que no naciere de nuevo no puede ESTAR SEGURO del Reino de Dios. En otras palabras, la persona no regenerada no puede ver, entender, percibir, saber, conocer.
¿Cómo llegamos a conocer a Dios? ¿Será a través de los sentidos?
Romanos 1:17 dice que nosotros conocemos la justicia de Dios (uno de los atributos de su personalidad), a través de la fe, es decir de creer. No por ver, tocar o sentir, sino a través de la fe. El que no cree no puede conocer a Dios, y el hombre sólo puede creer cuando Dios ya ha comenzado en él la obra de REGENERACIÓN. Un No Regenerado está incapacitado de creer en Dios (es necesario NACER DE NUEVO)
Efesios 2:8: Porque por gracia SOIS SALVOS por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;
Somos salvos gratuitamente, por medio de la fe. La palabra por medio, es el gr. Dia, una preposición primaria que denota el canal de un acto; Es decir, que somos salvos a través de la FE. Lo que intento demostrar es que aun cuando somos nosotros (seres humanos) los que creemos, esta fe no es ningún mérito del hombre, porque ha sido necesario que Dios nos resucite para poder creer. De otra forma es imposible. La fe genuina no se puede inventar, no se llega a creer si no porque Dios pone la fe en nosotros. Mal podríamos jactarnos nosotros diciendo “ja, pobres infelices los incrédulos, no como nosotros que creemos”, porque nuestra misma fe no es de nosotros, sino que es don de Dios (Ef. 2:8).

Por Fernando García O.

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