viernes, enero 22, 2010

¿ADOLESCENCIA?




Este artículo fue publicado por la Hna. Viviana Véjar en su blog. ¿Existe realmente la adolescencia según la Biblia? ¿De dónde salió el término? ¿Es realmente una etapa en la vida de la persona? ¿O es sólo un invento más de la psicología?... Veamos.

En la entrada anterior, hablé acerca de la necedad juvenil y de los muchachos, que es característica en ellos y que nuestra tarea como padres es guiar a estos pequeños biblicamente para que transiten desde la niñez hacia la adultez, sin pasar por ese período de «vacaciones” al que se ha denominado «adolescencia”.
Según Justo Fernández López (
Hispanoteca Lengua y Cultura), el término adolescencia no proviene de la palabra adolecere (enfermar, sufrir), sino del latín adolescens/adolescentis que significa «Que está en período de crecimiento, que está creciendo”, y en sus palabras explica:
«El participio pasado de adolescere es adultum ‘el que ya está crecido’, mientras que el participio presente adolescens significa ‘el que está en la etapa de crecimiento’. La adolescencia es, por tanto, una etapa del desarrollo, de proceso de maduración, un periodo de la vida humana. Del acusativo latino adolescentem, al perder la m final, salió el castellano adolescente, lo mismo que de adultum > adultu > adulto.
Ocurre, sin embargo, que algunos autores al tratar el tema de la adolescencia se les dispara la imaginación y asocian libremente adolescencia con el verbo castellano adolecer, compuesto de dolecer ‘enfermar’, y, como recurso retórico, interpretan la adolescencia como una etapa de “crecimiento con dificultades”, “una etapa en que se crece a pesar de todo”, “una etapa de carencias” por asociación con el adolecer de. Ven así al adolescente como “el que sufre” (latín dolere), “el que al crecer sufre”. Con este trasfondo asociativo, se pasa a hablar de “los conflictos de la adolescencia”, “la crisis de la adolescencia”, “los problemas de la adolescencia”, etc. Pero etimológicamente, adolescente y adolescencia no tiene nada que ver con la idea de que en esta etapa del desarrollo se adolece de alguna cosa o falta algo. No es una etapa de carencias, sino de crecimiento, que en muchos puede ser traumática o dejar recuerdos dolorosos.”
Algunos psicólogos modernos (bueno, la psicología es uno de los resultados del modernismo) le han dado un mal concepto al término adolescencia, refiriéndose a la etapa en que el joven está confundido, que le falta algo, que sufre, que no se adapta, que se rebela, que está formando su personalidad, etc.
Por el contario el término adolescencia sólo denota un período de transición, un participio presente del verbo latino adolescere, es decir, el término no es un adjetivo en si mismo, ni menos un sustantivo, sino una conjugación verbal de un proceso que está ocurriendo.
A los jóvenes – y a los padres sobre todo – se nos ha llenado la cabeza con paradigmas inexistentes y equívocos, y en base a esos paradigmas hemos estado criando a nuestros hijos, sin detenernos a pensar en cómo ve Dios esta etapa del desarrollo y que espera El que hagamos con la crianza de nuestros hijos.
La Biblia expresa (para nosotros los creyentes en Cristo – Unico Salvador quien es bendito por siempre – la Biblia es la Palabra de Dios que no tiene fecha de expiración, sino que permanecerá para siempre) lo siguiente acerca de este período de transición:
«Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño.” 1 Corintios 13:11
«Hermanos, no seáis niños en el modo de pensar, sino sed niños en la malicia, pero maduros en el modo de pensar.” 1 Corintios 14:20
De estos dos versículos escritos por el Apóstol Pablo a la Iglesia que se reunía en
Corinto, se desprende que su pensamiento y su cosmovisión teísta le permitía definir sólo dos etapas en el desarrollo humano: la niñez y la adultez.
También vemos en las Escrituras que los padres piadosos – como es el caso de José y María, los padres terrenales de Jesús – dirigían la crianza de sus hijos hacia la adquisición de sabiduría, lo que les permitiría entrar en la adultez con las «habilidades” necesarias para conjugar perfectamente los distintos roles que deberían cumplir.
«Después de haber cumplido con todo lo prescrito en la ley del Señor, volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. Y el niño crecía y se fortalecía, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios era sobre él.”
Lucas 2:39-40
Mi deseo es que los padres nos sacudamos de las falsas teorías psicológicas – que no son mas que eso, teorías – y que comencemos a tomar bien en serio la crianza de nuestros hijos en base a los sólidos preceptos bíblicos, que contienen la dirección y sabiduría divinas que nos capacitan para ser los padres y madres que Dios quiere que seamos.

Fuente: Publicado por Viviana Véjar en http://www.elunicodiosverdadero.wordpress.com/

sábado, enero 16, 2010

Y...¿la pasión por la Palabra?


1Ti 4:13 Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza.
1Ti 4:14 No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio.
1Ti 4:15 Ocúpate en estas cosas; permanece en ellas, para que tu aprovechamiento sea manifiesto a todos.
1Ti 4:16 Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren.

Ocúpate, proséjo, sostener la mente hacia, prestar atención a, tener cautela por, aplicarse uno mismo a, adherirse a:-oír, servir, escuchar, guardarse, atender, atento, dado.

Entonces debemos sostener la mente (que da la idea de concentrarse), en la lectura, en la exhortación y en la enseñanza. ¿Cuántos hacemos esto con frecuencia, como una práctica diaria?, creo que muy pocos.
Muchos hablan hoy de “pasión por Jesucristo”, “pasión por las almas”, “pasión por los perdidos”, lo único que hacen es activar, y correr como locos de acá para allá, cantan, tocan, viajan, visitan personas, hablan con ellos, comparten,… ¡pero de qué hablan!!!, si primero no hay en ellos pasión por la Palabra. ¿Qué tenemos en nuestras bocas para compartir si primero no hemos estado en el secreto de Jehová?.
Bueno, uds. me dirán ¿qué tiene que ver esto con los últimos tiempos? Estamos hablando no sólo de corrupción en el mundo, sino que nos estamos concentrando en cómo la corrupción ha entrado a la iglesia, lo que tiene como consecuencia la proliferación de falsos profetas, falsos maestros, falsos apóstoles, falsos movimientos, doctrinas de demonios, etc, y cómo cuidarnos de ellos.
Veamos Jeremías 23:16 Así ha dicho Jehová de los ejércitos: No escuchéis las
palabras de los profetas que os profetizan; os alimentan con vanas esperanzas; hablan
visión de su propio corazón, no de la boca de Jehová. 17 Dicen atrevidamente a los que
me irritan: Jehová dijo: Paz tendréis; y a cualquiera que anda tras la obstinación de su
corazón, dicen: No vendrá mal sobre vosotros. 18 Porque ¿quién estuvo en el
secreto de Jehová, y vio, y oyó su palabra? ¿Quién estuvo atento (casháb
levantar las orejas, prestar atención, escuchar, mirar) a su palabra, y la oyó? 19 He aquí que la tempestad de Jehová saldrá con furor; y la tempestad que está preparada caerá sobre la cabeza de los malos. 20 No se apartará el furor de Jehová hasta que lo haya hecho, y hasta que haya cumplido los pensamientos de su corazón; en los postreros días lo entenderéis cumplidamente. 21 No envié yo aquellos profetas, pero ellos corrían; yo no les hablé, mas ellos profetizaban. 22 Pero si ellos hubieran estado en mi secreto, habrían hecho oír mis palabras a mi pueblo, y lo habrían hecho volver de su mal camino, y de la maldad de sus obras.

Cuando el Apóstol Pablo vuelve a decir “ocúpate”, en el 1 Ti 4:15, utiliza otra palabra, que es el vocablo griego meletáo; cuidar de, revolver en la mente:-ocupar, pensar. Revolver en la mente, pensar, pensar y repensar en la misma cosa, una y otra vez, verlo de uno y otro punto de vista.

Qué pasa si la Palabra de Dios no está en nosotros, si los líderes no están amando la Palabra, no se dan a la lectura, no fijan sus ojos en la Biblia,… terminaremos hablando de nuestro propio corazón, vamos a empezar a hablar de películas, de televisión, de psicología, etc. Porque el tiempo que podemos invertir en la lectura y estudio de la Palabra, va a estar seguramente concentrado en otra cosa de menor importancia, como ver televisión o hacer deportes, o cualquier otra distracción, o quizás trabajo o actividades excesivas.


Proverbios 29:18. Sin profecía el pueblo se desenfrena; Mas el que guarda la ley es bienaventurado.
Este versículo va más allá, y dice, si no hay palabra de Dios, habrá desenfreno. Un vehículo sin frenos no sabemos dónde y cómo va a terminar. Pasa lo mismo con la vida del hombre sin palabra de Dios que nos entrega dominio propio.
2 Pedro 1:19: Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones;

Jeremías 20:7-9. 7. Me sedujiste, oh Jehová, y fui seducido; más fuerte fuiste que yo, y me venciste; cada día he sido escarnecido, cada cual se burla de mí. 8. Porque cuantas veces hablo, doy voces, grito: Violencia y destrucción; porque la palabra de Jehová me ha sido para afrenta y escarnio cada día. 9. Y dije: No me acordaré más de él, ni hablaré más en su nombre; no obstante, había en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos; traté de sufrirlo, y no pude.
Fuiste más fuerte que yo… del hebreo kjazác, fijar en, atrapar, agarrar, ser fuerte (figurativamente valiente, causativo fortalecer, curar, ayudar, reparar, fortificar), obstinar, atar, ligar, restringir, conquistar:-abrazar, afirmar, agravar, alentar, -se, amparar, andar, animar, ánimo, apoderarse, apremiar, apretar, arrebatar, asir, ayudar, cargo, ceñir, -se, confirmar, convalecer, crecer, dar, dedicar, detener, echar mano, empuñar, endurecer, -se, enredar, -se, esforzar, -se, estrechez, firme, fortalecer, fortificar, forzar, fuerte, fuerza, guiar, importante, insistentemente, invitar, manejar, mano, mantener, mostrar, obstinar, poder, poderoso, predominar, prevalecer, quitar, reanimar, reedificar, reforzar, reparar, resistir, restaurar, resuelto, retener, sostener, tener, tomar, trabar, verse vencido, vencer, violento.
Violencia, kjamás,violencia; por implicación mal, daño; por meton. ganancia injusta:-afrenta, agravio, cruel, -dad, daño, desnudar, falso, forjar contra, hacer iniquidad, injuria, injurioso, injusticia, injusto, mal, maldad, malo, malvado, rapiña, robo, violencia, violenta.
Destrucción, shod; de violencia, furia:-asolamiento, despojador, despojo, destrucción, devastador, opresión, rapiña, robar, robo.

Salmos 119:20 Quebrantada está mi alma de desear Tus
juicios en todo tiempo.

Oh Señor, ten misericordia de nosotros, haz que amemos tu Palabra más que ninguna otra cosa, haz que nos enamoremos de tus juicios y los anhelemos desesperadamente, y que busquemos con ansias tus palabras, como el oso busca la miel.